En este mes se prevé la apertura de mil 272 habitaciones más y al cierre del año el número de unidades en operación subirá a 27 mil 18, cantidad casi cercana a la que estaba funcionando antes del huracán "Wilma". Este factor, sumado a la temporada baja turística que enfrentan los diversos prestadores de servicio, provocan que este otoño sea más rudo que otros.
Aunque los comerciantes establecidos señalan que sólo falta mes y medio para poder "brincar" esta temporada y entrar a la temporada alta, que tradicionalmente registra ocupaciones por encima del 80 por ciento.
La página de Internet cancun.info señala que a la fecha están reabiertas 24 mil 420 llaves de las 27 mil 441 que anteriormente funcionaban normalmente y para este mes, el sector hotelero anunció que cerrarán con 25 mil 692 y para diciembre llegarán a 27 mil 18.
El año anterior durante los meses bajos de septiembre a noviembre, la ocupación se ubicó por encima del 60 por ciento y por primera vez en muchos años, no hubo temporada baja, pero ahora con menos cuartos abiertos y una ocupación del 65.1 por ciento, el número de visitantes es menor y el efecto inmediato para todos los prestadores de servicio turístico y empresas relacionadas es una caída grave en la entrada de ingresos.
Gustavo Cosío Villegas, gerente de plaza Flamingos, señaló que las cifras reveladas sobre el número de habitaciones en uso, no es precisa, debido a que las unidades del Gran Caribe, Beach y Sun Palace, Meliá Turquesa y el ex Sheraton no están en operación porque los inmuebles están en construcción y suman alrededor de mil 500; aunado a que hay centros de hospedaje que sólo tienen abierta una parte del inmueble.
Sin ocupación real
De los 24 mil que se anuncian como abiertos, indicó, sólo están en operación unos 22 mil y de esta cantidad, el 60 por ciento están ocupados -alrededor de 13 mil 200- y en comparación con 2004, el índice ocupacional de hoy es 30 por ciento menor, indicó.
"No tenemos una ocupación real: Tenemos menos cuartos abiertos de los que dicen están en operación, o bien, tenemos turismo de menor poder adquisitivo, en consecuencia la oferta extra hotelera -plazas, restaurantes y comercios- tienen menos afluencia y también tenemos menos vuelos", aseguró.
En tanto, Juan Carrillo Padilla, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Cancún, reconoció que al no tener la oferta hotelera funcionando al cien por ciento en este centro vacacional, los ingresos que captan son menores al grado de provocar al sector un otoño crudo.
Para evitar problemas, la cámara ha buscado créditos que les permitan a sus socios contar con recursos para rehabilitar sus instalaciones o bien, adquirir los insumos o productos para comercializar en diciembre con la llegada de la temporada alta y de esta manera brincar este mes y medio.