Con tres desarrollos en construcción que representarán la atracción de segmentos de alto poder adquisitivo y una inversión de 100 millones de dólares el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), afirmó que este sexenio fue "el más brillante" para lograr la reconversión de Cancún.
El director de Fonatur, Ricardo Alvarado Guerrero, recordó que el destino sufrió una caída de turismo desde el 2000, cuando comenzó a mostrar comportamientos de vejez y con ello se experimentó un síntoma que se tenía que atender.
Después llegó el 11 de septiembre y con ello el terror a viajar por avión en todo el mundo. Alvarado Guerrero afirma que así arrancó el reto de Fonatur en este sexenio.
Los logros que reconoce el funcionario son la puesta en marcha de los proyectos Puerto Cancún, Cancún Riviera Maya y Malecón Cancún, proyectos detenidos por más de 10 años, y que en esta administración ya muestran un gran avance.
"Lo más importante no es cuánto valen estos tres desarrollos, sino lo que van a significar en cuanto a la modernización de Cancún. Son desarrollos inmobiliarios para clase alta, de la misma forma que explotan el golf y el datismo, que explotará al sector de alto poder adquisitivo y con ello quiero decir que el destino verá un cambio que ya se notó en el 2004 y parte del 2005 antes del paso de Wilma", externó.
El funcionario aceptó que la satisfacción radica en conseguir que estos desarrollos se encuentren activados para que la siguiente administración solamente ejecute y promueva la venta para arrancar esta zona.
El valor de la infraestructura de Cancún se encuentra valuada en un billón de pesos, cantidad que se tiene que multiplicar 10 veces para hacer un cálculo relacionado con la superestructura que actualmente existe en la ciudad.
"Lo mismo pasa con los desarrollos que existen. Lo importante no es cuánto es el valor de su urbanización, sino el valor de la derrama que van a generar y eso significa fuentes de empleo, crecimiento de la ciudad, nuevas ofertas en la plaza y la consolidación de Cancún como una ciudad media", destacó Alvarado Guerra.
Reconoció que existen algunos pendientes que seguirán en los proyectos de la siguiente administración y que no serán desatendidos por Fonatur, entre ellos se encuentra el puente de la Laguna Nichupté, una estación de transferencia a la zona hotelera, entre los más importantes.